Tiene dos solicitudes de amistad: su madre y su padre

Publicado en por BAI




“¡Regístrate! Es gratis y cualquiera puede unirse” reza la página de inicio de Facebook. Entre los más de 105 mil guatemaltecos que se han registrado hay cada vez más usuarios que ingresan con la intención de visitar la red social donde sus hijos llevan su vida virtual. La mayoría de menores hacen caso omiso de la regla de ser mayor de 16 años para inscribirse. Por ello los psicólogos y expertos en seguridad informática dan ciertas recomendaciones.

Con poco o nada de conocimiento sobre tecnología e internet muchos padres intentan compartir algún tiempo con sus hijos. A la mayoría les preocupa no invadir su espacio virtual. Hay jóvenes que no lo ven así. Luis Pedro Rodas, de 15 años, está de acuerdo con incluir a sus padres dentro de sus amigos virtuales, junto a otros familiares y compañeros de estudios. “No tengo nada que ocultarles y no me molesta que vean mis cosas, son mis padres”, expresa. Su regla es no aceptar a nadie que no conozca en persona. Usa su cuenta para matar el tiempo libre, no pasa más de media hora al día, luego se aburre y busca algo más que hacer.

Su hermano, Guillermo, tiene 10 años y quiere su propia cuenta, pero por la edad su papá le presta la suya. Sus padres lo supervisan y le han explicado que no debe aceptar invitación de extraños, el resto lo aprendió en marcha. Acepta como amigos virtuales sólo a familiares.

María Renee López, de 33 años, comparte tiempo en redes sociales junto a su hija Scarlette. ”Prácticamente quien le ha enseñado a usar estas cosas he sido yo”, indica.

Otras madres han tenido que alcanzar al internet. Hilda Martínez ingresó al mundo de las redes sociales por sus hijos (todos menores de 15 años). “Hasta tengo su clave de acceso. Ellos mismos me la dan. Esa fue la razón principal por la que estoy aquí. Tener actividades en común que nos permitan mantener la comunicación y saber más de sus intereses, actividades y amistades”, concluye.

“Para los niños es muy significativo que sus padres participen junto a ellos en actividades que les gusta, es un tiempo compartido para enseñarles a discriminar la información incorrecta a la que pueden estar expuestos en Internet”, explica la psicóloga infantil Ximena Falla.
Tambien tiene sus desventajas, ya que existe mucha información inapropiada, pueden exponer datos personales o familiares. Lo correcto es educarlos no prohibirles, explica Falla.

No todos están de acuerdo

Para algunos jóvenes que sus padres los búsquen en redes sociales es una intrusión a su espacio virtual. Los aceptan, pero hacen los ajustes necesarios para que no se enteren de sus actividades, reuniones o preferencias. Otros abren una cuenta alterna donde aceptan a sus padres.

Aquí el problema es la falta de confianza. Andrea Bonilla, psicóloga clínica, comenta lo importante que son las razones de los padres. “Si es para compartir y hablar el mismo lenguaje que los hijos está bien, pero no se les debe pedir las contraseñas. El espacio es importante para formarse como persona, sentirse independiente de los papás y como parte de la autonomía”.

Para Bonilla la red social es una excelente herramienta de comunicación y para mantenerse al día, pero también puede aislar un poco al joven de sus padres. Lo importante es darles el espacio para que puedan explorar e identificar que datos pueden poner en riesgo su seguridad.

Los padres deben conversar sin prejuicios ni críticas ya que eso cierra por completo las posibilidades con un adolescente. Durante ese período son susceptibles de sentirse humillados. Por ello debe explicárseles lo importante de no exponer información privada y resultar afectados.

La comunicacion con los hijos puede ser más productiva si se da en un contexto positivo donde se validan los puntos de vista. El tema se puede abordar desde las cosas positivas y de lo que uno mucho disfruta el poder recibir mensajes de amigos y familiares. Luego se puede hablar de las cosas que hay que tener en cuenta como la seguridad, el respeto, la prudencia, la vulnerabilidad de publicar todo lo que uno pone.

“Recordemos que orientar y supervisar a los hijos es responsabilidad de los padres. Se debe ayudar a los hijos sin romper el circulo de confianza que puedan tener. Cultivar relaciones puede conducir a resultados positivos y las redes sociales pueden intervenir a favor”, concluye Bonilla.

Fuente

www.elperiodico.com.gt

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